Es con la dispensación del Shiva Kriya Yoga que se revela el verdadero origen de la potencia de este conocimiento. Lo que se ha distorsionado o perdido, más no ocultado, y especialmente en Occidente, es lo que en los antiguos y más puros tratados sobre la Ciencia del Alma y en la voz de los Grandes Maestros difusores del Kriya Yoga se ha repetido incesantemente.
La fuerza del Kriya Yoga no se transmite en la técnica, sino en la Iniciación. La Iniciación proyecta hacia el aspirante la fuerza fotónica que, a su vez, potenciará las técnicas hasta su más elevada expresión.
Las Técnicas son el conducto de expresión y desarrollo de la Fuerza de Luz recibida en la Iniciación. El Kriya Yoga está fundamentado en la recepción de una fuerza espiritual y es por esta razón que las vertientes puras hacen tanto énfasis en la Iniciación como requisito indispensable para acceder a las técnicas. Es la conexión con esa fuerza lo que hace que el sadhana y las técnicas concretas de Kriya tengan la potencia de purificar y elevar al Ser hasta la iluminación. De allí la importancia de reservar las técnicas sólo a los Iniciados.
Las técnicas por sí solas no representan la esencia del Kriya. La confusión sobre esto ha hecho que se distorsionen importantes aspectos de la verdad de esta milenaria ciencia. Es por eso que el Mahavatar Babaji entrega la Ciencia del Kriya a seres que han alcanzado la Iluminación.
Los seres realizados son “en sí mismos” un conducto desde y hacia las Esferas de la Verdad Última, desde donde se transmitió la Ciencia del Kriya Yoga. A través de ellos se puede transferir el potencial de Luz necesario para activar a los seres y a la vez se genera la reconexión de esa alma con las esferas más elevadas, sin que sus conductos queden bloqueados en esferas inferiores debido a su Karma.
Entonces, el Kriya Yoga no se trata de una serie de técnicas que, por sí mismas, generan la elevación de la Conciencia, se trata de la conexión firme, a través de la Iniciación, con la fuerza Divina más elevada, aquella que sólo considera la perfección del Ser, muy distante de las sesgadas nociones espirituales que nuestra cultura ha construido.
En síntesis, es el Maestro, discípulo de Babaji, quien transmite la fuerza de Luz y activa las técnicas.